lunes, 8 de septiembre de 2014

¡Crecen los embarazos adolescentes!

En medio de la mejor década económica que ha tenido el país, y una reducción notable de la pobreza, un grave problema social ha persistido: la prevalencia de embarazos adolescentes, que ha pasado de afectar a 12.7% de jovencitas en el año 2004 a impactar a 13.9% de adolescentes en 2013. Este deterioro ha sido remarcado hace poco en primera plana de Peru.21, pero no ha causado mayor impacto en nuestra sociedad, lo cual es en sí mismo otro indicador alarmante.

Según las Encuestas Demográficas y de Salud Familiar, la tasa de embarazos adolescentes en Lima pasó de 4.4% en 1991/92 a 10.6% en 2013, mientras que en el resto de la Costa creció de 10.8% a 15.4% en el mismo periodo. Sin embargo, regiones de Selva como Loreto y Madre de Dios y predominantemente rurales como Ayacucho siguen concentrando las mayores prevalencias con niveles superiores al 30% (es decir, ¡una de cada tres adolescentes ya ha tenido embarazos en dichas zonas del país!). 

Los embarazos adolescentes, sobre todo en entornos de escasos recursos económicos y alta vulnerabilidad familiar, causan abandonos tempranos e irreversibles de la escolaridad, riesgos de complicaciones durante el embarazo, parto y postparto, y una gran probabilidad de transmisión intergeneracional de la pobreza.

¿Cómo abordar esta problemática? En un estudio para el MIDIS sobre niñez y adolescencia indicábamos que resulta clave mejorar el acceso, permanencia y culminación de la escuela secundaria, sobre todo inculcando proyectos de vida positivos. Asimismo, influir en postergar la edad de inicio de la actividad sexual, con campañas eficaces de comunicación social, ampliar el acceso a servicios sexuales diferenciados, y disminuir la violencia física y sexual que afecta a las adolescentes.

Se necesita incluir efectivamente la educación sexual integral en los currículos de escuelas primarias y secundarias. Sin embargo, la mayoría de profesores y tutores no se sienten preparados para abordar este tema. Falta mucha capacitación y materiales audiovisuales claros, didácticos y pertinentes para el lenguaje e interés de niños y adolescentes. La consejería y orientación debe poder realizarse de manera grupal en los salones de clase y de manera individual en ambientes y momentos adecuados de privacidad, tales como los “centros de escucha” que existen en algunas localidades.

En el caso de los establecimientos de salud, existe consenso entre especialistas que los adolescentes requieren de servicios sexuales diferenciados, especialmente dirigidos para ellos, a fin de poder acercarse sin temor de ser estigmatizados o discriminados. Se les debe ofrecer espacios exclusivos y horarios adecuados a cargo de personal especialmente capacitado.

También existen barreras legales absurdas que impiden su atención. De acuerdo a la Ley General de Salud, los adolescentes están impedidos de acudir a los establecimientos de salud a solicitar una consulta sin que estén acompañados de sus padres o que éstos hayan firmado una autorización explícita.
Por último, la violencia física y sexual también forma parte de la compleja trama de causantes de la alta prevalencia de embarazos juveniles en varias regiones, y tiene que ser combatida con proactivos servicios de defensa de derechos de los niños y adolescentes en todos los rincones del país.


Publicado en El Comercio el 17 de setiembre 2014 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Medio punto de oro

Medio punto parece una cifra pequeña. Hay circunstancias en que puede ser muy importante. En el mundo de las aulas, medio punto adicional en un examen final puede ser imprescindible para aprobar una materia completa. En el ámbito de un país, medio punto porcentual del PBI parecería un número minúsculo, pero representa por lo menos 3 mil millones de soles de posibilidades de gasto e inversión adicional anual.

Hacer realidad un incremento de 0.5% del PBI en el presupuesto público ejecutado de educación en el Perú resultaría histórico. Dicha cifra se mantuvo tercamente alrededor del 3% en los últimos diez años, a pesar de las metas del Acuerdo Nacional del 2002 y Proyecto Educativo Nacional del 2006. Estas políticas de estado prescribieron incrementos anuales de un cuarto de punto del PBI hasta llegar al 6% del PBI (presupuesto relativo promedio que le dedican los países desarrollados a esta materia).

El discurso presidencial de Fiestas Patrias tuvo tres aciertos para quienes abogamos por una mejor educación para salir del subdesarrollo: haber empezado por el tema educativo, haberse comprometido con este inédito incremento presupuestal para el 2015, y otro subsecuente en el 2016, y haber reseñado de manera didáctica las áreas en las que se van a invertir estos recursos.

Las mejoras educativas en el Perú, que parte de promedios de aprendizajes bajísimos y  desigualdades enormes, dependen de un activismo incansable, equipos bien calificados y comprometidos, y un liderazgo indesmayable. Los frentes son innumerables: educación inicial y primaria, secundaria general y vocacional, superior tecnológica y universitaria, ámbitos urbanos y rurales, currículos nacionales y locales, materiales e infraestructura, formación inicial y continua del magisterio, política salarial, normas de contratación, ascenso y desvinculación de la carrera magisterial, simplificación administrativa y transparencia de la gestión en todos los niveles, fortalecimiento de directores y autonomía de las escuelas, etc.

La gestión actual acaba de cumplir sus reglamentarios nueve meses de “gestación” y ha dado lugar a un “nacimiento” esperanzador en el mensaje de 28 de julio. Tenemos todos que contribuir a que este proyecto de mejora de la educación crezca y se fortalezca con buenas políticas, eficaz gestión y mayores recursos bien invertidos.

Tal como mostró el CADE por la Educación la semana pasada, lo mejor del sector privado debe comprarse este gran proyecto ofreciendo, en primer lugar, educación innovadora y de calidad en todos los niveles educativos.

En segundo lugar, involucrándose en mecanismos novedosos, como obras por impuestos y asociaciones público-privadas (APP), para mejorar la infraestructura educativa pública y la gestión de los institutos tecnológicos.

Por su parte, el Estado debe agilizar los procedimientos de operación de las buenas obras privadas, como el convenio de administración con Fe y Alegría, que es la mejor y más importante APP realizada en el campo educativo.

Finalmente, IPAE está apoyando para hacer realidad, por fin, el Observatorio Educativo Laboral que hemos propuesto en varios CADE, en alianza con los Ministerios de Educación y Trabajo. Una prueba concreta de colaboración entre los sectores público y privado en esta cruzada nacional que es, quizás, la más importante para definir el futuro del Perú y todos los peruanos. 

Publicado en El Comercio el 20 de agosto del 2014.

miércoles, 23 de julio de 2014

Investigación laboral para el desarrollo

El mes pasado tuvimos el honor de ser anfitriones de la “IX Conferencia Mundial IZA sobre Empleo y Desarrollo” en la Universidad del Pacífico. IZA es la red de economistas laborales con mayor presencia internacional actual y tiene su sede en Bonn, Alemania. Este encuentro académico tuvo también auspicios del Banco Mundial y BID.

¿Por qué estudiar de manera específica los mercados laborales en los países en desarrollo? Porque sus elevados niveles de informalidad laboral, altas incidencias de pobreza, y acelerados procesos de migración interna del campo a la ciudad, entre otras características saltantes, representan para los investigadores retos únicos a explicar y recomendaciones de políticas novedosas a proponer.   

El foro contó con exposiciones magistrales a cargo de Gary Fields (Cornell) y Hugo Hopenhayn (UCLA). Ellos han sido pioneros en modelar teorías para explicar la coexistencia de sectores modernos de alta productividad con una creciente informalidad laboral, subempleo y constante migración rural-urbana.

Uno de los temas centrales este año fue el papel de las habilidades cognitivas y socioemocionales de los individuos en sus resultados laborales. Al respecto, con datos peruanos de la Encuesta Nacional de Habilidades (ENHAB), Díaz, Arias y Vera-Tudela estimaron que ambas competencias son similarmente recompensadas en el mercado laboral y que añaden alrededor de 10% de ingresos en adición a la educación formal. Castro, Yamada y Arias demostraron con la misma base de datos que estas habilidades también influencian las decisiones de optar por una educación superior universitaria o técnica o incorporarse al mercado laboral terminada la educación secundaria.

Un estudio más reciente explora si estas diferencias en habilidades influyen además sobre el tipo de ocupación elegida en el mercado laboral y sus retornos. Nuestro trabajo con Pablo Lavado y Luciana Velarde encuentra que parte de la llamada “brecha salarial por género” se generaría por estas diferencias.

Hay dos espacios para la discusión de políticas a partir de estos estudios. Por un lado, se debería garantizar la formación temprana de habilidades cognitivas y no cognitivas para todos los niños en el Perú. Por otro lado, se debería asegurar equidad de oportunidades en acceso a todo tipo de empleos sin distingo de género, raza o cualquier otra fuente de discriminación laboral.

En este sentido, otra investigación con Francisco Galarza encontró que los postulantes hombres tienen 31% más de probabilidad que las mujeres de ser llamados a entrevistas de trabajo, en una muestra de casi cinco mil individuos que respondieron con currículos comparables a avisos de vacantes.

En cuanto al primer tema, todavía no se incluye en el currículum de educación básica en el Perú el dominio de las competencias blandas tan enfatizadas en esta conferencia. Felizmente, este reclamo empieza a ser crecientemente compartido por la comunidad empresarial que se queja del enorme déficit de estas habilidades en los actuales ingresantes a la fuerza laboral en el país.

En el segundo tema también hay mucho camino por recorrer: desde alentar y reconocer las buenas prácticas de responsabilidad en la contratación laboral, por parte del sector público y privado, hasta sancionar prácticas discriminatorias con todo el peso de la ley y la mala reputación generada.

Publicado en El Comercio el 23 de Julio del 2014.

martes, 1 de julio de 2014

“Ese misterioso cerebro humano”

¿Cuál sería el órgano del cuerpo humano más importante para la inversión en capital humano, de la que tanto hemos hablado a lo largo de estas columnas? Sin lugar a dudas creemos que es el cerebro. Por ello resulta crucial entender su funcionamiento para  economistas, educadores, médicos, psicólogos, psiquiatras, antropólogos, marketeros y otros estudiosos interesados en el aprendizaje, comportamiento y desarrollo humano. De hecho, en los últimos años se están desarrollando disciplinas fronterizas tales como la neuroeconomía, neuroeducación, neuropsicología y neuromarketing. Sin embargo, resulta sorprendente lo poco que realmente se sabe sobre el funcionamiento de este misterioso y complejo órgano.

Tecnologías avanzadas como tomografías computarizadas e imágenes de resonancias magnéticas funcionales, con un grado de precisión de hasta un milímetro cúbico, al igual que investigaciones con pacientes con diversas lesiones cerebrales y otras especies, han permitido una mayor acumulación de conocimiento sobre el cerebro en las últimas décadas, pero todavía el avance es muy incompleto.

Grafiquemos el mayúsculo reto científico en unos cuantos datos: el cerebro humano en un adulto pesa un promedio de 1.5 kg pero contiene hasta cien mil millones (10 elevado a la potencia 11) de neuronas, que son las responsables de transmitir señales a través de hasta mil billones (10 elevado a la 15) de conexiones sinápticas, que están detrás de todas nuestras acciones, pensamientos y sentimientos. Se estima que el total de axones,  prolongaciones de neuronas transmisoras de impulsos nerviosos, en un solo cerebro sobrepasa los 150 mil kilómetros de longitud ¡más de 13 vueltas completas al planeta tierra!

Un buen libro de divulgación es "Los 12 principios del cerebro" del biólogo molecular John Molina, que hace accesible el conocimiento sobre el cerebro a padres, educadores y empresarios. Una de sus principales mensajes es que, si bien todas estas neuronas y sistema cerebral tienen una estructura parecida en todos, el “cableado” entre ellas es específico a cada ser humano. Una metáfora adecuada son las vías de comunicación: las autopistas y avenidas neuronales son iguales en todos pero la individualidad es infinita en los jirones y calles cerebrales específicas. Así, por ejemplo, “desde sustantivos hasta verbos y otros aspectos gramaticales, cada uno de nosotros almacena el lenguaje en áreas diferentes” (p.76).

Por ello, Molina aboga por enfoques individualizados de atención a estudiantes de una materia, y a clientes y empleados de una empresa. En el caso de la educación, la sugerencia práctica sería combinar sesiones tradicionales, dirigidas a todo un salón de clases, con cada vez mayor cantidad y calidad de talleres con grupos pequeños, que atiendan las velocidades diferentes de desarrollo de distintas áreas del cerebro.

Para culminar con esta primera entrega sobre el funcionamiento del cerebro, recordemos que, desde una perspectiva evolucionista, el cerebro humano se desarrolló mientras el hombre caminaba grandes distancias para proveerse de alimento y refugio. Y parece que la correlación positiva continúa, aún en épocas actuales de crónico sedentarismo. Está comprobado rigurosamente que la memoria de largo plazo, y las capacidades de razonamiento, atención y resolución de problemas, mejoran con una rutina de actividad física moderadamente intensa realizada al menos tres veces por semana. Así que ¡muévase!

Publicado en El Comercio el 23 de Junio del 2014.

miércoles, 4 de junio de 2014

“Flexiseguridad en educación superior”

La presión demográfica, la mayor cobertura de educación secundaria, y el crecimiento económico de las últimas dos décadas, han sido factores cruciales para el incremento sostenido en la demanda por educación superior en el país, sobre todo a nivel universitario. El sistema peruano ha respondido con un incremento masivo en la oferta de universidades e institutos, principalmente privados, bajo el modelo contemplado en el DL 882.

En un artículo reciente (“Mas acceso con menor calidad en la educación superior”, Apuntes, 2013) comprobamos que el acceso a educación superior en el Perú se ha incrementado sustancialmente en la última década. Lo novedoso del estudio es que se utilizó una encuesta que mide habilidades de varias generaciones. El trabajo comprobó un deterioro significativo en habilidades cognitivas de los universitarios ingresados recientemente. A dicho proceso ha contribuido el menor nivel de selectividad del sistema, principalmente de las universidades privadas. Así, una de las razones del deterioro de la calidad de profesionales en el Perú sería las menores habilidades de las últimas generaciones de estudiantes.

Si bien se requiere un incremento de la educación superior como herramienta para el desarrollo del país, es necesario que venga acompañado de reglas de juego que preserven sistemas de admisión exigentes y estándares de calidad adecuados. De nada sirve tener un mayor porcentaje de jóvenes con educación superior si, al llegar al mercado laboral, lo único que obtenemos son más subempleados profesionales. En otro estudio con Pablo Lavado y Joan Martínez (“¿Promesa incumplida?: La calidad de la educación universitaria y el subempleo profesional en el Perú”, 2014) hemos estimado un incremento en el subempleo profesional de 29 a 40% en los últimos años.

Es en el marco de estos resultados desalentadores que se inscribe el debate actual sobre una nueva Ley Universitaria y una Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria. Creemos que debe primar una legislación flexisegura (término que tomo prestado y adapto de la doctrina de flexiseguridad laboral).

Por un lado, la legislación debe promover mucha flexibilidad y diversidad de modelos universitarios, que atiendan de manera rápida y eficaz las cambiantes necesidades del país y la incesante revolución tecnológica que está afectando el modelo tradicional de enseñanza e investigación universitaria. Demasiado reglamentarismo, en este sentido, no ayudará a mejorar la calidad de la educación superior.

Por otro lado, el proceso de licenciamiento debe asegurar condiciones mínimas de calidad para la provisión del servicio educativo, en todas las instituciones públicas y privadas, ya que se trata de un mercado con importantes asimetrías de información. De esta manera, los jóvenes tomarán decisiones trascendentales para sus vidas con mejor información y menores riesgos.

En esta línea, se necesita con urgencia el “Observatorio Laboral Educativo” (OLE) que indique la empleabilidad real de los egresados de todas las carreras, universidades e institutos de educación superior. Felizmente, los Ministerios de Educación y Trabajo, junto con IPAE y la colaboración de SUNAT, finalmente están haciendo realidad esta última propuesta (que hemos formulado desde hace ocho largos años sin que “se oyera, padre”).


PD: Descansa en paz estimado Fritz y muchas gracias por todos tus aportes al desarrollo del país.

Publicado en El Comercio el 28 de Mayo del 2014

jueves, 8 de mayo de 2014

¿Fin de la productividad?

TED es una de esas páginas de Internet imperdibles para aprender algo nuevo de la frontera del conocimiento, cada día, en forma didáctica y gratuita. Empezó con conferencias presenciales hace 30 años, pero desde el 2006 ha acumulado cerca de mil videos de 10 a 20 minutos sobre ciencias, artes, educación, tecnología, desarrollo, entretenimiento, entre otros interesantes campos.

Precisamente a través de TED llegué a un fascinante debate sobre el futuro crecimiento de la productividad. Por un lado, Robert Gordon, connotado macroeconomista de Northwestern University, plantea que la actual revolución en tecnologías de información no genera los impactantes saltos en productividad que sí lograron los grandes inventos de los últimos dos siglos (energía eléctrica, motor a combustión, agua potable y desagüe, entre otros).

Gordon se muestra pesimista acerca de las tendencias de la productividad en el mundo y, sobre todo, en Estados Unidos que tiene a su demografía, brechas educativas, desigualdad y elevada deuda pública como problemas adicionales. Acaba su presentación proponiéndonos un dilema muy gráfico: si tuviéramos que escoger entre acceder al inodoro o contar con un smartphone, ¿con cuál nos quedaríamos?

Por el contrario, Erik Brynjolffson, destacado economista de la información y tecnología del MIT, señala que estamos en los inicios de la conversión de esta revolución fundamental de tecnologías de computación en mayores y mejores bienes y servicios. La evidencia de revoluciones tecnológicas anteriores muestra que hay un período de maduración de varias décadas desde que ocurren las invenciones básicas hasta su masificación en innovaciones comerciales y su generalización en todas las organizaciones y procesos productivos.

Las ventajas de esta era actual serían que es digital (los bienes y servicios digitales se pueden reproducir y entregar simultáneamente millones de veces a costo marginal casi nulo y sin perder un ápice de calidad), exponencial (como lo demuestra el incremento en la capacidad de almacenamiento y procesamiento de información en aparatos cada vez más minúsculos) y combinatoria (las nuevas innovaciones se montan sobre las innovaciones anteriores).

De hecho, toda esta columna ha sido posible gracias a la revolución de la información. De manera gratuita e instantánea me puedo enterar de la frontera del conocimiento y aplicarla a mis quehaceres de enseñanza, investigación y divulgación. Mucho del nuevo valor provisto por estos servicios gratuitos está sucediendo tan rápido que ni siquiera ha habido tiempo suficiente para diseñar metodologías de inclusión dentro del PBI convencional (que considere todo el valor para los ciudadanos de descargas gratuitas e ilimitadas de videos, páginas, audios, y aplicaciones que pueden ser educativos, informativos o de puro entretenimiento).

La mayor parte de los asistentes a este debate estuvieron de acuerdo con Brynjolffson. Yo también considero que van a seguir generándose enormes ganancias de productividad gracias a esta revolución fundamental en el modo en que nos comunicamos, adquirimos y aplicamos conocimiento a todos los sectores productivos y ámbitos de la vida. Y usted amigo lector ¿qué opina? (mientras tanto le recomiendo que se dé una vuelta por TED con frecuencia para seguir aprendiendo, ganando productividad y empleabilidad).

Publicado en El comercio el 30 de Abril del 2014

miércoles, 2 de abril de 2014

¡Es la educación … estimado!

El mes pasado tuvimos la visita de tres connotados economistas: Nouriel Roubini y David Lipton, convocados por el FMI y la Universidad del Pacífico, y Paul Krugman, invitado por ESAN. Hubo diferencias de matices en su apreciación sobre la economía mundial y sus perspectivas, pero mucha coincidencia sobre el buen desempeño de la economía peruana en la última década, gracias a una sólida gestión macroeconómica (más allá de los favorables precios de exportación), y en los requisitos para sostener su crecimiento y desarrollo.

Los tres estuvieron de acuerdo en el reto fundamental de una educación de calidad. En palabras del Nóbel: “el mayor problema del Perú es estar al fondo en educación”. Se refería a nuestro último lugar en la prueba PISA del 2012, tomada voluntariamente en un total de 65 países desarrollados y de ingreso medio (precisamente los países con los que competimos económicamente).

El estudio más importante con los datos PISA de Eric Hanushek revela que, mientras Corea del Sur ha crecido 2 puntos porcentuales más cada año en el largo plazo, gracias a uno de los mejores sistemas educativos del mundo, el Perú tiene un menor crecimiento potencial de 2 puntos anuales por contar con una educación tan rezagada. La próxima medición de PISA será el 2015, mientras tanto tenemos pruebas nacionales (regularmente en segundo grado, pero extendidas a otros grados este año) para monitorear avances urgentes.

En marzo se difundieron resultados de segundo grado del 2013. Las tendencias han sido positivas, pero el ritmo de avance no alcanza para aspirar al desarrollo ni a corto o  mediano plazo. El nivel satisfactorio de comprensión lectora lo obtuvo solo 33% de niños, aumentando dos puntos porcentuales en relación al 2012. El nivel satisfactorio de razonamiento matemático lo alcanzó un ínfimo 17%, una mejora de 4 puntos con respecto al año anterior.

El gran reto para el país lo son y serán ese 83% de niños restantes que hay que atender con mayor ahínco en sus siguientes grados, para evitar el potencial síndrome de analfabetos funcionales, que irán incorporándose a nuestra fuerza laboral en la próxima década. Con semejantes falencias de aprendizaje en casi la totalidad de la fuerza laboral no podremos competir contra los países desarrollados ni de ingreso medio actual y seremos desplazados por otros países de actual ingreso bajo, con mejor capital humano, como los del Sur de Asia.

Pero no todo es pesimista. Amazonas ha logrado una mejora de 11 puntos porcentuales en matemáticas en el último año, mientras que San Martín y Ayacucho obtuvieron incrementos de 8 puntos en comprensión lectora. Son ganancias rápidas de las que hay que aprender y emular para avanzar más aceleradamente. Moquegua tiene ya a dos tercios de sus estudiantes en el nivel satisfactorio en comprensión lectora y casi a la mitad en matemáticas.

La difusión de estos resultados con las justas logró una nota en páginas interiores de los periódicos por un día y luego desapareció nuevamente del debate nacional. Tenemos que conseguir que sean parte de la discusión y reclamo diario de nuestros medios, de canales de señal abierta en horario estelar, líderes de opinión, empresarios, políticos y padres de familia, con mucha insistencia, hasta lograr la ansiada educación de calidad para la gran mayoría de peruanos. De otro modo, habremos perdido nuevamente el tren del desarrollo.

Publicado en El Comercio el 2 de Abril del 2014