miércoles, 24 de octubre de 2012

Lima, ¿capital económica de América?

Dependiendo de la fuente consultada y el gusto del comensal, Lima ya es o en todo caso está en proceso de convertirse en la “capital gastronómica de América”. La Cumbre Internacional de Madrid 2006 la declaró así, aunque para la Asociación Peruana de Gastronomía (APEGA) todavía es un objetivo a lograr en el Bicentenario del 2021.

Nos falta un conjunto numeroso de acciones: campañas internacionales de promoción, rutas organizadas de turismo gastronómico, un calendario anual de actividades gastronómicas, mejor gestión de alimentos en los restaurantes, campos feriales idóneos y la remodelación de sitios emblemáticos como el Barrio Chino, el Mercado Central, y La Herradura, entre otras.

¿Podemos hacer un argumento similar para la economía? ¿Hay elementos suficientes para considerar a Lima como la capital económica de América? En los últimos años hemos sido sede de la reunión anual de Países del Asia Pacífico (APEC), la Cumbre de América Latina y Unión Europea (ALCUE) y, recientemente, de la reunión de naciones de América del Sur y Países Árabes (ASPA). El próximo año seremos sede del Foro Económico Mundial y en el 2015 de la reunión anual del FMI y Banco Mundial.

A diferencia de otras capitales con mejor infraestructura, todavía requerimos declarar días no laborables obligatorios, y muchas veces inesperados, para poder atender a tantas delegaciones y evitar que se queden paralizadas por el tráfico o la inseguridad capitalina.

Este año nos hemos situado nada menos que en el puesto 21 de 144 países en el ambiente macroeconómico según el Foro Económico Mundial, aunque, en ese mismo ranking aparecemos en la cola del mundo en calidad del capital humano e innovación.

Los mercados internacionales nos asignan uno de los más bajos índices de riesgo país de la región y finalizaremos este año con un crecimiento casi perfecto de 6%, pero la crisis europea, que podría extenderse toda la década, y el persistente estancamiento global estropean la probabilidad de mantener dicha tasa en los próximos años.

El Premio Nóbel de Economía Robert Lucas indicaba en un célebre artículo sobre los mecanismos del desarrollo que, una vez que se piensa en las posibilidades de acelerar el crecimiento económico, y sus dramáticas consecuencias sobre el bienestar humano, no hay forma de dejar de pensar en él.

Pues bien, el profesor Lucas, junto con otro Nóbel, Eric Maskin, y cientos de economistas de toda América Latina y el mundo se congregarán este 1. 2 y 3 de noviembre en la Universidad del Pacífico en la Conferencia Anual de LACEA-LAMES, la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe y la Sociedad Econométrica. Será una brillante oportunidad para debatir sobre los inciertos derroteros de la economía internacional, a la luz de los últimos avances de la macro y microeconomía.

Y, como los factores positivos se suelen reforzar entre sí en una especie de círculo virtuoso, muchos de los economistas vienen no solamente atraídos por la calidad de las más de 150 sesiones que se llevarán a cabo en el evento, sino también por la creciente fama de la cocina peruana a nivel mundial.


Publicado en El Comercio el 15 de Octubre de 2012

jueves, 20 de septiembre de 2012

Subempleo profesional y acreditación de la calidad


La gran mayoría de jóvenes estudia una carrera para poder emplearse en esa misma profesión o alguna ocupación relacionada con similar grado de calificación. Así, se estudia Contabilidad para laborar como Contador, Administrador o Analista de Empresas. Pero, ¿qué sucede si no se consigue un trabajo acorde con las calificaciones profesionales obtenidas? Estamos ante la presencia del subempleo profesional. El caso más emblemático en el Perú es el profesional taxista.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Hogares, 29% de egresados universitarios entre 29 y 45 años se encontraba subempleado en el 2004 en el país. Sorprendentemente, esta cifra, lejos de haberse reducido, se situó en 35% en el 2010, a pesar del auge económico. ¿Por qué uno de cada tres profesionales está subempleado?

¿Será acaso un problema general del mercado laboral que no absorbe empleo suficiente aún con crecimiento económico? Si bien todavía falta flexibilizar el mercado laboral para que funcione mejor, las cifras muestran un desempeño positivo en los últimos años. Así, las empresas formales aumentaron su empleo en 40% entre el 2004 y 2010.

¿Será que, aún con un crecimiento general del empleo, no hay demanda suficiente por profesionales? Es decir, que se requieren primordialmente puestos de baja calificación. Por el contrario, la paradoja actual es que las empresas se quejan de no encontrar la cantidad de profesionales que necesitan y hasta tener que traerlos del extranjero.

¿Qué está pasando entonces? A nuestro juicio, es un problema de calidad de oferta: los profesionales egresados en los últimos años no tienen los niveles de calidad y pertinencia necesitados por el aparato productivo, por lo que muchos terminan laborando en ocupaciones de menor calificación.

Evidencias a favor de esta hipótesis: Dos terceras partes de los egresados de educación superior, enfrentados con la realidad del mercado laboral, se arrepienten de la carrera o institución que escogieron. La rentabilidad promedio de la educación superior ha empezado a disminuir. La oferta de instituciones privadas y públicas ha crecido incesantemente sin que se haya acreditado su calidad. Ha aumentado el acceso a la educación superior, pero, como hemos encontrado en un trabajo reciente en el CIUP, las habilidades de los estudiantes han disminuido. En muchas regiones del país los porcentajes de acceso a la educación universitaria superan significativamente los niveles mínimos de comprensión lectora y matemáticas evaluados por pruebas como PISA.

¿Qué hacer para evitar una mayor frustración de los jóvenes y que la insuficiente calidad de la educación superior sea una restricción para el crecimiento económico? Se necesita urgentemente relanzar el proceso de acreditación de la calidad de la educación superior y crear un comprensivo sistema de información laboral sobre la situación de egresados, por carreras e instituciones, y las necesidades de los empleadores. En este sentido, luego de años de ardua preparación, se encuentra listo para el financiamiento multilateral un proyecto que involucra otorgar incentivos para la inversión en calidad, por parte de universidades e institutos, y un sistema de información sobre la educación superior. Sería realmente lamentable perder esta valiosa oportunidad por los enredos burocráticos en los que anda siempre entrampado el Estado peruano en sus diversas instancias.


Publicado en El Comercio el 19 de Septiembre de 2012

miércoles, 22 de agosto de 2012

Ese casi perfecto 6%


En matemáticas, el 6 es el primer número perfecto pues resulta igual a la suma de sus divisores propios 1, 2 y 3 (los siguientes números perfectos son 28 y 496). En el caso de la economía peruana, podríamos considerar al 6% como un número casi perfecto pues tiene propiedades altamente deseables en el campo del empleo, del crecimiento económico y de la inversión en capital humano.

La semana pasada el INEI informó que la tasa de desempleo abierto en Lima Metropolitana para el trimestre mayo-julio 2012 había disminuido a un récord de 6.2%, la menor tasa registrada en los últimos diez años. Si bien todavía tenemos un gran bolsón de subempleo que ir absorbiendo, este resultado es encomiable y podría considerarse un casi pleno empleo en la capital.

De hecho, en muchos países incluyendo Estados Unidos, 6% es considerada la tasa de pleno empleo (no es 0% porque siempre existe un margen de desempleo friccional). La historia electoral americana indica que Obama podría perder la reelección por no haber disminuido lo suficiente el desempleo (todavía en más de 8%). Asimismo, cabe señalar que nuestros vecinos comparables de Chile y Colombia tienen tasas de desempleo actuales de 7% y 10%.

También conocimos que la economía peruana ha acumulado una tasa de crecimiento de 6.1% para el primer semestre del año, aún en medio de la difícil coyuntura internacional, gracias al gran dinamismo del consumo interno y la inversión privada. Esta tasa coincide con la llamada tasa de crecimiento potencial de la economía, es decir, aquella sustentada por el incremento de capacidades productivas de la economía, sin provocar presiones inflacionarias.

Pocos países en el mundo actual se pueden dar el lujo de crecer al ritmo de su producto potencial, por lo que las señales gubernamentales deben ser claras y constantes, en el sentido de consolidar nuestro modelo de economía de mercado e inclusión social, con crecientes niveles de inversión privada nacional y extranjera y un manejo fiscal y monetario prudente y contracíclico.

Una de las claves para seguir creciendo a este ritmo de 6% anual sostenidamente es aumentar la inversión en capital humano, fundamentalmente en educación de calidad. Los estudios internacionales demuestran que el Perú se vio castigado en las décadas pasadas con dos puntos porcentuales menos de crecimiento económico anual por su mala calidad de educación. Mientras tanto, países como Corea del Sur más bien se vieron beneficiados con dos puntos adicionales de crecimiento anual, gracias a su educación de excelencia.

Hay que persistir en reformas institucionales en el sector educativo que consoliden la búsqueda y obtención de mayores aprendizajes en nuestros alumnos y mejores condiciones remunerativas a los profesores que lo logran. Aprobada la profundización de la carrera pública magisterial, en manos del legislativo actual, la clave para su éxito será la preparación cuidadosa y profesional de evaluaciones de desempeño, objetivas y transparentes, por las que todos los profesores deberán pasar en los próximos años.

Bajo estas condiciones de meritocracia y gestión por resultados, se podrá ir incrementando el gasto y la inversión anual en educación hasta ir alcanzando progresivamente esa meta de 6% del PBI a la que aspiran el Acuerdo Nacional y el Proyecto Educativo Nacional. Por todos estos elementos concluimos que 6% es un número casi perfecto para muchos ámbitos de la economía y sociedad peruana. ¿Podremos sostenerlos en el tiempo para salir finalmente del subdesarrollo?
Públicado en El Comercio, 19 de Agosto de 2012 

miércoles, 25 de julio de 2012

Con Fe y Alegría 58: Una maravillosa experiencia para aprender


No se necesita ir lejos de Lima Metropolitana para comprobar que todavía tenemos grandes bolsones de pobreza extrema que atender e integrar a la economía y el desarrollo de nuestro país. Por ejemplo, al terminar la Autopista Ramiro Prialé gire a la izquierda e intérnese por la Avenida Las Torres hasta llegar a San Luis de Huarochirí, en Jicamarca. Allí palpará las supremas limitaciones de infraestructura y necesidades básicas insatisfechas que sufren prácticamente todos sus moradores.

Sin embargo, se llevará también una gratísima sorpresa. En medio de la zona denominada “Cerro Camote” se erige el colegio público con las mejores calificaciones en la Evaluación Censal de Estudiantes de segundo grado del Ministerio de Educación (por encima de todas las otras seis mil escuelas públicas de Lima). Se trata del Colegio Fe y Alegría No.58, “Mary Ward”, que ha sostenido resultados notables por tres años consecutivos.

Allí, el 80% de sus niños logran todos los aprendizajes esperados para su grado, tanto en comprensión de lectura como en razonamiento lógico-matemático (y el restante 20% se encuentra en proceso de hacerlos). Estos números son bastante comparables, y  mejores en muchos casos, que los estándares alcanzados por colegios de clase media y alta de la metrópoli y superan en más de dos veces y hasta en cinco veces los lamentables promedios nacionales de 30% de comprensión lectora y 13% de logro en matemáticas.

¿Cuáles son los elementos centrales de este gran éxito, en medio de tantas privaciones, que pudimos comprobar en una reciente visita organizada por el Consejo Nacional de Educación?  En primer lugar resalta el liderazgo de su directora, una hermana irlandesa apasionada porque los niños más humildes aprendan con alegría y gozo. Es claro que la autonomía de la institución educativa y su cuerpo directivo resulta crucial para lograr éxitos educativos.

En segundo lugar, un conjunto de maestras y maestros públicos cuidadosamente seleccionados por la directora y sus coordinadoras de grado,  no sólo por su capacidad de enseñanza, sino por su personalidad y empatía con la niñez y adolescencia. Varios de estos profesores se vienen todos los días desde lugares tan lejanos como Ancón o Villa El Salvador, contentos y comprometidos con todo lo que logran transmitir en sus alumnos.

Por ello, el clima institucional que se respira en el “Mary Ward” es extraordinariamente acogedor y uno ve a niños felices dentro y fuera de las aulas. Muchos padres de familia colaboran con un lindo comedor que se encarga de proveer de almuerzos a costo rebajado para que los alumnos puedan aprovechar las tardes en diversos talleres que complementan y refuerzan las actividades académicas y para-académicas realizadas durante las mañanas.

Cuando uno ingresa a la biblioteca del colegio parece haber sido tele-transportado a un ambiente de los países más desarrollados del planeta: es un diseño de biblioteca abierta con los libros al alcance de todo aquél interesado, es colorida y con cómodos asientos como que da gusto permanecer allí. El sistema de puntos, ideado para motivar y reconocer la lectura, es increíble: la lectura de cada libro (y la evaluación sencilla de su comprensión a cargo de la bibliotecaria) merece una cierta cantidad de puntos que da derecho a brazaletes de distintos colores que los estudiantes lucen orgullosos en el colegio y casa. Asimismo, la acumulación de puntos dar lugar a premios como libros y otros materiales para el estudio. ¡Con este sistema hay niños que llevan acumulando la lectura de hasta 300 libros! Hay pues mucho que aprender y replicar de esta maravillosa experiencia.

Uno esperaría que el mejor colegio público de Lima tuviera amplios reconocimientos y la posibilidad de contar con toda la infraestructura física y humana a plena disposición para que siga cumpliendo con esta noble tarea de preparar a niños de escasos recursos a fin de que puedan aportar y competir en un país desarrollado y equitativo. Paradójicamente, esto no es cierto para el “Fe y Alegría 58”.

Se hacen y repiten muchísimos trámites ante la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) para solo recibir negativas a una solicitud de tres plazas docentes con el fin de atender la creciente demanda de estudiantes de parte de la comunidad. Todos los años hay que solicitar la renovación de contratos inciertos con muchos docentes que ya han demostrado su gran capacidad en el aula (además de pagárseles con retrasos de varios meses). La UGEL no brinda ningún personal de servicio por lo que las labores de limpieza y mantenimiento tienen que ser asumidas y compartidas por los padres de familia. Demasiado poder en instancias burocráticas que lo único que hacen es entorpecer y desanimar la innovación educativa.

¡No nos podemos dar el lujo de castigar el éxito de esta manera! No es ni lo justo ni lo sensato para un país hambriento de logros educativos.
 

Con Fe y Alegría


No se necesita ir lejos de Lima para comprobar que todavía tenemos grandes bolsones de pobreza extrema que atender e integrar al desarrollo. Por ejemplo, al terminar la Autopista Ramiro Prialé gire a la izquierda e intérnese por la Avenida Las Torres hasta llegar a San Luis de Huarochirí, en Jicamarca. Allí palpará las supremas limitaciones que sufren prácticamente todos sus moradores.

Sin embargo, se llevará también una gratísima sorpresa. En medio de “Cerro Camote” se erige el colegio público con las mejores calificaciones en la Evaluación Censal de Estudiantes de segundo grado (por encima de las otras seis mil escuelas públicas de Lima). Se trata del Colegio Fe y Alegría (CFA) No.58.

Allí, el 80% de los niños logran todos los aprendizajes esperados en comprensión de lectura y razonamiento matemático (y el restante 20% se encuentra en proceso de hacerlos). Estos números son mejores, en muchos casos, que los alcanzados por colegios de clase media-alta y superan dos y más de cinco veces los lamentables promedios nacionales de 30% de comprensión lectora y 13% de logro en matemáticas.

¿Cuáles son los elementos centrales de este éxito que pudimos comprobar en una visita reciente del Consejo Nacional de Educación?  En primer lugar, resalta el liderazgo de la directora, una hermana irlandesa apasionada porque los niños más humildes aprendan con alegría y gozo. La autonomía de la institución educativa resulta crucial para lograr éxitos educativos.

En segundo lugar, un conjunto de maestros públicos cuidadosamente seleccionados por la directora, no sólo por su capacidad de enseñanza, sino por su personalidad y empatía con la niñez. Varios de ellos vienen todos los días desde lugares tan lejanos como Ancón o Villa El Salvador, contentos y comprometidos con todo lo que logran transmitir a sus alumnos.

Por ello, el clima institucional del CFA 58 es extraordinariamente acogedor y uno ve a niños felices en las aulas. Sus padres colaboran con un lindo comedor que se encarga de proveer de almuerzos para que puedan aprovechar las tardes en diversos talleres de refuerzo y complemento.

La biblioteca parece tele-transportada del mundo desarrollado: abierta, colorida y con cómodos asientos como para quedarse y disfrutar. La lectura voluntaria de libros merece puntos que se canjean por coloridos brazaletes, que los estudiantes lucen orgullosos, y otros materiales de estudio. ¡Con este sistema hay niños que llevan acumulando la lectura de 300 libros! Hay pues mucho que aprender y replicar de esta maravillosa experiencia.

A pesar del éxito, insuficientemente reconocido, el CFA 58 sufre la burocracia. La UGEL sigue negándole su solicitud de tres plazas docentes adicionales con el fin de atender la creciente demanda de estudiantes. Requiere todos los años la renovación de contratos inciertos con muchos docentes de comprobada calidad (además de pagarles con retrasos de varios meses). No brinda ningún personal de servicio al colegio, por lo que la limpieza y mantenimiento la tienen que asumir los padres de familia. Demasiado poder en instancias burocráticas que lo único que hacen es entorpecer y desanimar la innovación educativa.

¡No nos podemos dar el lujo de castigar el éxito de esta manera! No es ni lo justo ni lo sensato para un país hambriento de logros educativos.


 Públicado en El Comercio, 20 de Julio de 2012

Paquetazo español de verano

Generalmente, la receta aconsejada para una economía que sufre de gran recesión y récord de desempleo, como la española, es realizar una política fiscal expansiva aumentando el gasto público y reduciendo los impuestos. Sin embargo, como muchas cosas en la vida, ¡no siempre querer es poder!…

Casi todos los países en el mundo actual quisieran aumentar su gasto e inversión pública ante la agónica crisis internacional que vivimos. Pero sólo aquellos que pudieron ahorrar en tiempos de “vacas gordas” y que tienen unas cuentas fiscales saneadas, como China, Chile y Perú, entre otros pocos países, pueden realizar políticas contracíclicas de gasto en los próximos meses.

No es el caso de España. Como ha dicho Mariano Rajoy, no le ha quedado otra alternativa que aplicar un severo ajuste fiscal que recuerda a los “paquetazos” que vivíamos los peruanos en otras épocas, felizmente superadas. Ya lo decíamos en nuestra columna del 30 de junio en este mismo diario, España está pagando caro el precio de los excesos cometidos en los últimos años.

El crédito fácil a personas sin ingresos ni empleo estables, para adquirir viviendas a precios astronómicos, fue un claro ejemplo de exuberancia que tenía que acabar y que, luego de estallada la “burbuja inmobiliaria” ha arrastrado a casi todo el sistema financiero a una crisis sin precedentes. Ahora también se acabó el subsidio fiscal a la compra de casas.

Ni los mercados ni los organismos internacionales de fiscalización ven como sostenible un déficit fiscal de 8% del PBI (y pensar que la meta inicial comprometida por todos los países ingresantes a la zona del euro era de 3% de déficit fiscal).

Por ello el incremento en la tasa general del impuesto al valor agregado de 18 a 21% y las medidas para reducir el tamaño de la clase política remunerada, pues medio millón de ellos no era un número justificable (el doble de Alemania con la mitad de población). También las restricciones al gasto de las administraciones locales y comunidades autónomas que, de tanta autonomía, habían estado incrementando su gasto desmesuradamente.

El paquete espera reducir el déficit en alrededor de dos puntos del PBI, lo cual ayuda a regresar a una senda más viable para las finanzas públicas, aunque todavía está lejos de lograr déficits menores al 3% del PBI. Al parecer, ello sólo se conseguirá en el mediano plazo si se van reestableciendo las condiciones para el crecimiento económico, liderado por la inversión del sector privado, y se realizan audaces reformas para una integración europea, fiscal y bancaria, más profunda.


Públicado en El Comercio, 12 de Julio de 2012

miércoles, 27 de junio de 2012

Érase una vez España


Ya las exportaciones peruanas, textiles y agropecuarias entre otras, están acusando el golpe de la crisis española. A continuación algunas impresiones de observar dicha crisis “en vivo y en directo” recientemente en Madrid y Santiago de Compostela. El dato más llamativo es la “fatídica doble P”: Paro y Prima. La tasa de paro español (desempleo abierto) bate récords de 24% en total y 52% para los jóvenes, como consecuencia de  dos graves recesiones en menos de tres años. Hay largas colas en las oficinas públicas de empleo pugnando por escasas vacantes. Sin embargo, noto contrastes: muchos españoles no están dispuestos a aceptar cualquier empleo (ni renunciar a la siesta) aún en tiempos de crisis. No encuentro botones en hoteles de cuatro estrellas y me es difícil conseguir taxi y establecimientos abiertos entre 2 y 4 de la tarde.

La prima de riesgo (o “riesgo país”) llega a máximos históricos superiores a 500 puntos básicos (la peruana está en menos de 200). Los bonos españoles tienen que pagar 5% más que los bonos alemanes (el activo libre de riesgo comparable) para obtener demanda. Reditúan cerca de 7% anual, tasa considerada por los mercados como señal de insostenibilidad (así pasó previamente con Grecia, Irlanda y Portugal).

¿Cómo llega España a esta situación? Encuentro consenso entre los españoles sobre los excesos cometidos en los últimos años. El crédito fácil de cajas de ahorro regionales y otras financieras a personas sin ingresos ni empleo estables, para adquirir viviendas a precios astronómicos, ha sido un claro ejemplo de exuberancia que tenía que acabar. El precio de las casas va cayendo ya más de un tercio con el final de la “burbuja inmobiliaria”. Los excesos en el sector público (déficit fiscal de más de 8% del PBI, obras públicas de dudosa rentabilidad social) y la clase política también son conocidos: medio millón de políticos remunerados (el doble de Alemania con la mitad de población).

¿Va a regresar España al mundo sub-desarrollado? No lo creo. España ha logrado un ingreso per cápita de 33 mil dólares anuales, casi seis veces más que el nuestro (y tres veces más en paridad de poder de compra). Este desarrollo alcanzado (que se manifiesta, por ejemplo, en una infraestructura física envidiable) no es cosa del pasado reciente. En la década del 50, el ingreso promedio español no difería mucho del peruano (era sólo 25% mayor). En décadas posteriores se amplió la brecha, destacando nítidamente el período 1960-1974 en el que España creció a 7.5% promedio anual per capita, siendo superado mundialmente sólo por Japón.

España ha cruzado el umbral del desarrollo hace buen rato, pero le va a costar mucho dolor y varios años más salir adelante de esta crisis. Recién se están tomando medidas que debieron suceder hace tres años, como la reestructuración bancaria, y aún faltan más reformas en el campo fiscal y laboral. Además, la salida ordenada de este embrollo depende no solo de decisiones en Madrid, sino en Bruselas, y críticamente en Berlín y Frankfurt.

Esta crisis europea demuestra que no basta con la integración monetaria para que sobreviva una moneda común. Se necesita también la integración bancaria y, sobretodo, fiscal. Es decir, que cada estado europeo renuncie a una parte importante de su poder y soberanía en aras de un futuro común sostenible y en paz.


Públicado en El Comercio, 27 de Junio de 2012