sábado, 18 de noviembre de 2017

De la región San Martín su desarrollo

Desde el 2002, el Banco Central de Reserva (BCR) ha tenido la acertada iniciativa de organizar Encuentros Económicos Regionales para conocer de cerca las realidades de cada región y sus oportunidades de desarrollo. Hasta la fecha han sumado 27 los encuentros realizados en 16 diferentes regiones del país.

El mes pasado se llevó a cabo un segundo cónclave en la pujante ciudad de Tarapoto, corazón económico de la región San Martín, que reunió a autoridades nacionales, regionales y locales, empresarios y miembros de la sociedad civil de esta parte del oriente peruano. Todos los paneles partieron de un informe muy completo de la gerencia de Estudios Económicos, disponible en el portal del BCR.

El valor agregado de San Martín ha venido creciendo en términos reales a un elevado ritmo promedio anual de 6,2% en los últimos diez años, por encima del promedio nacional de 5%. Ha influido en este resultado el incremento de superficie agrícola en 60% en las últimas dos décadas. Este crecimiento se ha orientado principalmente al cultivo del cacao y café, lo que convierte a San Martín en líder nacional en producción y exportación de estos productos. Otros desarrollos importantes han ocurrido en el arroz, la palma aceitera y la acuicultura, especialmente de tilapia.

He tenido la suerte de visitar Tarapoto en cada una de las décadas desde los ochenta y he podido comprobar su creciente desarrollo. Felizmente, han quedado atrás aquellos años complicados a fines del siglo pasado en los que la región era más que nada conocida por la amplia presencia de cultivos de coca y la economía del narcotráfico.

La mejora reciente en la infraestructura vial ha permitido que actualmente tome solo dos horas trasladarse de Tarapoto a Moyobamba y tres horas a Yurimaguas. IIRSA Norte ha facilitado la conectividad directa con otras cinco regiones de la costa, sierra y selva. El tráfico total de unidades por este vía ha subido de 1,1 millones en el 2006 a 5,7 millones en el 2016.

En la parte educativa, ha habido ampliación de cobertura en todos los niveles. Se han registrado avances en aprendizajes en primaria, aunque insuficientes (poco más de un tercio de los estudiantes alcanzan el nivel satisfactorio en segundo grado), pero los logros en secundaria son muy escasos y falta un mayor esfuerzo por vincularla con el mercado laboral (con más variantes técnicas).

La buena noticia es que hay experiencias educativas de éxito en San Martín que pueden replicarse y ampliarse. Por ejemplo, los colegios administrados por la Fundación Comunión Promoción Desarrollo y Liberación (Coprodeli) han logrado que prácticamente todos sus alumnos lleguen al nivel satisfactorio en comprensión lectora en segundo grado.

Al final del encuentro quedó meridianamente claro que el potencial de desarrollo productivo, social y humano de la región San Martín sigue siendo enorme. Hay muchas ganancias de productividad y superficie agrícola aún por realizar en los productos emblemáticos actuales y nuevos cultivos. Asimismo, hay otros sectores menos explotados todavía como el forestal-maderero y turístico con un amplísimo espacio para desarrollarse.

PD: Confío en que cuando usted, amable lector, haya leído esta columna todavía esté jubiloso de la clasificación al Mundial conseguida por ese gran equipo de muchachos que tenemos en la selección peruana de fútbol.


viernes, 17 de noviembre de 2017

Una radiografía del Perú al día

No cabe duda de que un buen censo actualizado de población y vivienda es la madre de todas las estadísticas de cualquier país. Queremos saber cuántos somos exactamente, cómo estamos distribuidos territorialmente, cuáles son nuestras condiciones básicas de vivienda y servicios, qué cambios estructurales y migraciones internas han ocurrido en los últimos diez años, entre otras importantes interrogantes.

Todas las grandes civilizaciones han recurrido a los censos como piedra angular para el ejercicio informado de políticas públicas económicas y sociales.

Así, se tienen registros históricos de censos detallados realizados por los egipcios, griegos, romanos e incas, entre otras grandes culturas. De hecho, en la tradición judeo-cristiana es muy famoso el pasaje bíblico del nacimiento de Jesús en plena época de censo.

Uno podría preguntarse si no bastaría contar con las buenas encuestas de hogares que ejecuta el INEI y los datos administrativos de diversas dependencias públicas para ahorrarnos la necesidad de realizar un censo cada década.

Sin embargo, es recién a partir de la información detallada de un censo actualizado que se pueden establecer con rigurosidad estadística los marcos muestrales que se utilizan para la mayor parte de encuestas, tanto públicas como privadas.

El censo es el único medio que puede tomar la radiografía precisa simultánea de todos los residentes de un país en una fecha dada. El INEI ha estado realizando los trabajos preparatorios para este censo 2017 desde hace por lo menos dos años.

El avance de las tecnologías de información y georreferencia ha permitido mejorar mucho los procesos de diseño censal, logística y procesamiento de la información, pero ese acto cívico de recibir al empadronador con entusiasmo el próximo domingo 22 de octubre es insustituible.

Cabe destacar aquí el papel fundamental que cumplirán los cerca de 600.000 empadronadores voluntarios (además de los millares de jefes de zonas y secciones) para el éxito de esta jornada. Una experiencia valiosa que luego podrá resaltarse en el currículo de cualquier joven estudiante.

En cuanto a los datos reveladores del nuevo censo, al parecer la población total en el Perú estaría más cerca de los 30 que de los 32 millones, porque la reducción de la tasa de natalidad habría sido más pronunciada que la estimada a partir del censo del 2007, y el movimiento social (migración internacional) también estaría influyendo en el total poblacional.

¡La buena noticia estadística sería que, de manera instantánea, tendremos un nivel mayor de PBI per cápita!

La cédula censal es muy rica en dimensiones del bienestar por comprobar el próximo domingo, como los materiales de las viviendas, acceso real a agua y saneamiento, energía disponible, equipamiento del hogar, niveles educativos de la población, características del empleo y la fuerza laboral, entre otros aspectos relevantes.

Asimismo, habrá una pregunta sobre autoidentificación étnica que nos permitirá cuantificar, por primera vez en la era contemporánea, la diversidad multirracial en nuestro país que, como todos sabemos, es uno de nuestros grandes activos.

Pasemos un domingo reunidos con toda la familia y recibamos cálidamente a los empadronadores censales este 22 de octubre.

PD: ¡Gracias a la blanquirroja por demostrarnos que, con mucho trabajo, disciplina, humildad y patriotismo, podemos ser grandes en la economía, las estadísticas y el deporte rey!

Agroexportaciones en rankings mundiales

Entre las noticias positivas recientes provenientes del terreno económico (la demanda interna está creciendo nuevamente, la inversión pública aumenta y la privada da señales de recuperación), del ámbito social (los índices de criminalidad comienzan a reducirse, aunque la sensación de inseguridad todavía es elevada) y, singularmente, desde el mundo deportivo (tenemos una selección de fútbol competitiva que está luchando, merecidamente, por un cupo a Rusia 2018), una nota que causó mi atención fue la expectante ubicación de muchas de las nuevas agroexportaciones peruanas en los ránkings mundiales, de acuerdo con cifras recopiladas por el BCR.

Cuando residía en EE.UU. a principios de este siglo, ¡qué difícil era encontrar una buena palta peruana para el desayuno o la ensalada! Hoy en día somos el segundo exportador de paltas en el mundo y tenemos acceso a los principales mercados de destino. También era imposible imaginar que la quinua peruana fuera parte del menú de restaurantes gourmet en las principales capitales del mundo. En la actualidad, somos el primer exportador mundial de quinua, y también de castañas (nueces del Brasil) y espárragos frescos. El salto en berries (arándanos) ha sido espectacular, pasando del puesto 39 al tercero en los últimos cinco años, ubicación en la que también se encuentran los mangos frescos. Y cómo no mencionar los casos del cacao en grano y uvas frescas, que ocupan el cuarto y quinto lugar en sus respectivos ránkings mundiales de exportación.

En un reciente artículo en “Lampadia”, Carlos Amat y León, profesor emérito de la Universidad del Pacífico y ministro de Agricultura en dos ocasiones, sostiene que estos números reflejan un cambio estructural en el agro peruano, como consecuencia de décadas de estabilidad y reformas en el sector. Por ejemplo, las 30 mil hectáreas que utilizamos para la exportación de uvas y arándanos generaron US$883 millones en el 2016. Esta cifra es comparable con los US$885 millones que pagamos ese mismo año por importaciones de soya. He ahí la transformación: Amat estima que se utilizaría un millón de hectáreas para producir toda nuestra soya importada; es decir, conseguimos la seguridad alimentaria de nuestra población cultivando 30 mil hectáreas de uva y arándanos, y ahorrándonos el uso de un millón de hectáreas.

En síntesis, Amat explica que para la exportación de 10 principales nuevos productos agrícolas utilizamos un total de 180 mil hectáreas, y generamos US$2.600 millones de valor. Con este monto, importamos los alimentos e insumos cruciales para nuestra economía que el resto del mundo produce utilizando ¡2 millones 600 mil hectáreas!

Sabemos, además, que este auge agroexportador ha generado cientos de miles de empleos formales, logrando situaciones de virtual pleno empleo en varias regiones de la costa peruana. Estuve hace poco en La Libertad comprobando esta transformación que, si bien es cierto ha sido afectada transitoriamente por los embates de El Niño costero, debe continuar y consolidarse, asegurando y ampliando la infraestructura de irrigaciones, carreteras, puertos e innovaciones. Esto con el fin de seguir incrementando la cantidad, variedad y el valor agregado de todos estos productos de exportación que son un motivo más de orgullo nacional.

PD: Esperamos que, superada la crisis política de esta semana, se dé paso a un largo período de mayor estabilidad política y avance en reformas estructurales. El Perú lo reclama y se lo merece.


sábado, 19 de agosto de 2017

Investigación y competitividad al pie del Misti

Me tocó regresar a Arequipa en vísperas de la celebración de su fundación española, ocurrida el 15 de agosto de 1540. Hacía una década que no visitaba la Ciudad Blanca y lo que percibí recorriéndola, en días de sol esplendoroso y magníficas noches despejadas, fue un importante crecimiento económico y comercial. Los indicadores macrorregionales así lo señalan: según estimaciones del PBI departamental del INEI, la economía arequipeña se expandió 75% en términos reales y 60% en niveles per cápita entre el 2007 y el 2016, registrándose una aceleración en el último trienio, gracias a la ampliación de la actividad minera.

Este relativo auge económico se tradujo en mejoras significativas en varios indicadores sociales. Así, la incidencia de la pobreza monetaria en Arequipa en el período citado disminuyó de 25% a 11%, mientras que la población con necesidades básicas insatisfechas, en las dimensiones de educación, agua y vivienda, se redujo de 23% a 11%.

Encontré algunos signos visibles del progreso acumulado en la ciudad, cuya área metropolitana supera el millón de habitantes: los desgastados y ultrapequeños taxis Tico han sido reemplazados casi en su totalidad por unidades más modernas, cómodas y seguras. Las quejas por el tráfico se han incrementado, pero este resulta moderado comparado con los atoros permanentes en Lima y, en realidad, refleja el dinamismo de la región.

Hay media docena de modernos malls que se disputan la preferencia de los clientes. La oferta gastronómica se ha sofisticado, tanto como la limeña, y complementa muy bien con el menú de atractivos turísticos. De hecho, me crucé con muchos turistas europeos y estadounidenses visitando el monumental Centro Histórico, incluido como Patrimonio Cultural de la Humanidad en el 2000. Desde el año pasado, la sucursal del BCR de Arequipa ha implementado un valioso museo en la hermosa Casa Goyeneche, a una cuadra de la Plaza de Armas, que puede visitarse gratis.

No hubo esta vez más tiempo para el turismo: la visita estuvo centrada en una serie de entrevistas a autoridades e investigadores de la Universidad Nacional San Agustín y en conversaciones con empresarios de la región, iniciativa auspiciada por el Ministerio de Educación. La finalidad era comprender al detalle las restricciones institucionales y operacionales que impedirían un vínculo más estrecho entre la agenda de investigación académica y las necesidades de desarrollo regional. Se trata de una de las brechas a la que hemos aludido anteriormente en esta columna, y que a veces se acentúa a nivel regional. No obstante, el trabajo conjunto de la nueva administración de la emblemática universidad arequipeña, el Concytec, los investigadores y los empresarios tiene toda la voluntad de ir acortándola.

Este acercamiento universidad-empresa se está haciendo realidad para la minería y esperamos que se extienda a otros sectores arequipeños importantes como la agroexportación, el turismo y la creciente actividad del software. Afortunadamente, existen recursos del canon reservados para la investigación y que, luego de varios años de letargo, empiezan a moverse para impulsar la innovación y competitividad de la región.

sábado, 15 de julio de 2017

Momento decisivo para la educación superior

Así se titula un reciente reporte del Banco Mundial sobre América Latina. Es un momento decisivo porque la demanda por educación superior se ha multiplicado en las últimas décadas. La proporción de jóvenes entre 17 y 22 años que asisten a universidades e institutos creció de 17% en 1991 a 40% en el 2010. Esta ha sido la expansión comparativa mundial más grande de estas últimas décadas.

En el caso peruano, ya estamos en una matrícula bruta cercana al 50%, según la Unesco. Esta mayor demanda no ha sido solo de parte de los hijos de una élite tradicional, sino que se trata de la primera generación de diversas familias de clases populares y emergentes que aspiran acceder a la educación superior como vehículo de movilidad social.

Hemos tenido un gran avance cuantitativo, pero los problemas de heterogeneidad de calidad, pertinencia y empleabilidad son más evidentes. Ello tiene que ver con la forma en que la oferta respondió a esta mayor demanda. Las universidades públicas de prestigio se estancaron en población estudiantil y estándares de calidad académica debido a la crisis económica del Estado y la politización excesiva de los claustros. Una buena parte de las universidades privadas de calidad se expandieron, pero no a las tasas requeridas para absorber la mayor demanda potencial.

En este sentido, la nueva legislación para abrir universidades e institutos decretada en los noventa puede explicarse como una respuesta ante esta demanda inédita. Sin embargo, esta no fue acompañada por una regulación necesaria para monitorear eficazmente la calidad y pertinencia de la oferta. En el CIUP evidenciamos que los estándares de calidad promedio de la nueva oferta fueron menores a los previamente vigentes y este deterioro explicaría los mayores niveles de subempleo profesional actual. También es cierto que los estándares académicos de los nuevos jóvenes ingresantes fueron inferiores.

En estos últimos tres años se está implementando progresivamente un nuevo modelo de regulación universitaria y de institutos, para que todo el sector llegue a equilibrios de acceso y calidad razonables que contribuyan a brindar mejores oportunidades a las familias e impulsen el desarrollo. Los procesos de licenciamiento y acreditación, y la difusión de información de empleabilidad de egresados con Ponte en Carrera son imprescindibles.

En el Consejo Nacional de Educación estamos formulando una propuesta de política integral de desarrollo de la educación superior de largo plazo. Esta servirá para que nos terminemos de enrumbar, con mayores niveles de acceso y mucha mayor calidad, al desarrollo de capital humano de alto nivel que alimente lo que será el nuevo Proyecto Educativo Nacional al 2036.

P.D.: En la columna anterior revisamos lo poco invertido en ciencia, tecnología e innovación. Hoy nos esperanza la designación de Fabiola León-Velarde, brillante científica y gestora universitaria, como presidenta de Concytec.

domingo, 18 de junio de 2017

Diez mil horas de práctica

Una sociedad que invierte en capital humano y brinda el desarrollo pleno de las potencialidades humanas de todos sus habitantes cosechará grandes profesionales, artistas y científicos.

En estas últimas semanas coincidieron los 50 años de publicación de dos obras maestras de las artes universales, convertidas en clásicos modernos por la crítica especializada y varias generaciones de público en todo el mundo: “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez y “St Pepper’s Lonely Hearts Club Band” de The Beatles.

Aparentemente, estos genios surgen muy de vez en cuando, cargados de mucho talento y creatividad innata. Sin embargo, Malcolm Gladwell, en su ‘best seller’ “Outliers” (Fueras de Serie) del 2008, nos propuso un factor común indispensable para llegar a esa condición: haber tenido y aprovechado la oportunidad de practicar alrededor de 10.000 horas hasta realmente alcanzar la maestría en la disciplina como para desarrollar obras maestras.

Evidentemente, el número exacto de horas resulta referencial, pero los ejemplos de Gladwell son convincentes. Tomemos el caso de The Beatles. Conocemos su éxito mundial a partir de 1964, pero en realidad Lennon y McCartney empezaron a tocar juntos desde 1957, cuando, por entonces, nadie pagaba por escucharlos en su natal Liverpool. Felizmente, en 1960 consiguieron un contacto para viajar y tocar en Hamburgo, todas las noches hasta ocho horas seguidas (y mal pagadas), en cinco ocasiones durante varios años, lo que resultó vital para completar sus 10.000 horas de práctica.

Con este entrenamiento frenético, los Beatles lograron la perfección para convertirse en esa máquina creadora y la banda musical más importante del siglo XX. Otros ejemplos emblemáticos que utiliza “Outliers” con estimados similares de tiempos de training son los de Bill Gates, Bill Joy y hasta Mozart. García Márquez no forma parte de “Outliers”, pero argumentos similares aplicarían para él. Gabo ha confesado que desde los 17 años no había hecho otra cosa que levantarse todos los días temprano y sentarse ante un teclado para llenar una página en blanco.

¿Cómo podemos relacionar estos ejemplos con la economía del desarrollo de un país? Las teorías modernas de crecimiento indican que para completar un proceso de desarrollo económico se necesita tanto una acelerada acumulación de factores (el sacrificio del trabajo duro, el ahorro e inversión en mayor capital físico y humano) llamado efecto “transpiración”, como un aumento de la productividad de los factores (que es generado por buenas políticas, la innovación y el progreso tecnológico) llamado efecto “inspiración”. Los Beatles y García Márquez son ejemplos geniales de la necesaria combinación de transpiración e inspiración para lograr el desarrollo a nivel personal y de todo un país.

Una sociedad que invierte en capital humano de alta calidad y brinda el ecosistema propicio para el desarrollo pleno de las potencialidades humanas de todos sus habitantes cosechará como consecuencia grandes profesionales, artistas y científicos, varios genios entre ellos, lo que alimentará su proceso de desarrollo económico sostenidamente.

En particular, necesita inversiones acumulativas importantes en investigación, ciencia, tecnología e innovación –efecto “transpiración”- para que buena parte del efecto “inspiración” pueda suceder. En este sentido, no es una buena noticia el dato del último Censo Nacional de Investigación: el Perú solo invierte 0,11% del PBI en investigación y desarrollo (la séptima parte que el promedio comparativo latinoamericano y la vigésima parte que el de los países OCDE). Claramente, se trata de una asignatura pendiente por resolver de manera urgente si queremos llegar al desarrollo.

sábado, 20 de mayo de 2017

Magnífica Chicago

Una reciente visita a Chicago me permitió descubrir una hermosa ciudad de casi 10 millones de habitantes, que tiene bien ganada la fama de competir con Nueva York como la capital de la arquitectura moderna y los rascacielos en EE.UU. Gracias a su privilegiada ubicación, a orillas del lago Michigan y en conexión con los ríos del este, centro y sur del país, fue uno de los centros de la expansión estadounidense del siglo XIX.

Tuve la suerte de hospedarme cerca de la Magnificent Mile, lo que me permitió recorrer y observar en todo su esplendor la famosa arquitectura de Chicago. Además del apelativo de ‘Windy City’ (por los vientos producidos por el lago), tiene otro sobrenombre curioso: ‘Second City’. Popularmente se cree que esto es por estar detrás de Nueva York como la segunda ciudad en importancia de EE.UU. Sin embargo, la verdadera razón es que es una segunda urbe totalmente reconstruida, luego de un incendio masivo en 1871 que arrasara con gran parte de la vieja ciudad de madera.

Disfrutando de un tour arquitectónico a lo largo del río Chicago, que describía la construcción de los principales rascacielos, me vino a la mente la reconstrucción que debemos emprender para nuestras ciudades costeras del norte con bases más sólidas y que estará a cargo de un excelente egresado de la Universidad de Chicago como es Pablo de la Flor.

Chicago refleja muy bien el ciclo económico reciente. Con la crisis financiera del 2009, la tasa de desempleo se disparó hasta 12%. Hoy, la recuperación ha sido completa, pues registra un desempleo de 4,2%, dos décimas por debajo del promedio nacional, la tasa más baja de los últimos diez años. Encontré mucha actividad económica boyante en las áreas financieras, comerciales y turísticas de la ciudad.

Ciertamente, en mis largas caminatas, también me crucé con ‘homeless’. Los habitantes de Chicago con educación superior parecieran estar bien conectados con la economía moderna, pero muchos trabajadores de la “vieja” economía de la manufactura, con empleos de baja calificación, estarían viviendo situaciones difíciles de empleabilidad.

Agradezco la invitación de la Universidad de Chicago para discutir las políticas públicas en la región, en el marco del foro Latin American Matters, de la Escuela Harris de Políticas Públicas. Una buena parte del panel se centró en el descalabro de Venezuela, en contraste con una mejor situación y perspectivas en países de la Alianza del Pacífico como Colombia, México y el Perú. Estando allá, respiré el ambiente de una de las escuelas de economía y negocios más importantes del mundo, donde aún dicta un Nobel con mucha vigencia, como James Heckman, y se recuerda con gran aprecio a Milton Friedman y Gary Becker.

Antes del viaje, Chicago básicamente representaba para mí los Bulls de Michael Jordan, el grupo musical del mismo nombre, y su famosa escuela de economía. Ahora, significa mucho más y la incluyo entre mis ciudades favoritas en EE.UU.

Publicado en El Comercio el 20 de mayo de 2017