viernes, 8 de enero de 2016

La brecha entre dos Coreas

Como detallamos en nuestra columna anterior, Corea del Sur ha experimentado un verdadero milagro económico que lo catapultó de producir anualmente 850 dólares por habitante en los cincuenta a 26 mil dólares hoy en día, situándose ya entre las 30 naciones más desarrolladas del planeta.

¿Qué pasó mientras tanto en Corea del Norte? De acuerdo a Naciones Unidas, se ha quedado con un producto per cápita anual estimado actualmente en alrededor de 600 dólares, ubicándose entre los 20 países más pobres del mundo. La diferencia entre ambas naciones, separadas hace sólo seis décadas por el famoso Paralelo 38, sería de más de 40 veces, aunque la comparación no resulta sencilla por la ausencia de mercados y precios en Nor-Corea.

Felizmente, el Banco Central de Sur-Corea realiza una estimación detallada anual de la producción real agregada del vecino del norte, utilizando para ello los precios de mercado prevalecientes en el sur. En dicha estimación la brecha nominal entre ambas Coreas se reduce, pero sigue siendo tan astronómica como de 18 veces a 1.

Pero un par de imágenes pueden decirnos más que muchos números. La primera proviene del espacio: Los astronautas de la Estación Espacial Internacional han podido captar fotografías nocturnas de toda la península coreana con gran resolución. El contraste es abismal.

En la parte sur se aprecia un continuo de miles y miles de luces destellantes, mientras que en el norte prácticamente todo es oscuridad. De hecho, pareciera que el Mar de Japón y el Mar Amarillo estuvieran unidos por otro “mar visual” (que sería Corea del Norte).  Es el desarrollo luminoso versus el oscuro subdesarrollo.

La segunda imagen proviene de comparar estaturas de niños surcoreanos y norcoreanos de la misma edad. Existe una brecha promedio de hasta 8 centímetros entre ellos, que no puede ser atribuida a diferencias raciales.  Más de un tercio de niños norcoreanos está desnutrido, mientras que dicho fenómeno es insignificante en los niños surcoreanos.

El caso de la península coreana quizás sea el mejor ejemplo teórico-práctico contemporáneo del papel crucial que tienen las instituciones en el devenir de las economías: un exitoso sistema capitalista que incentiva, premia y protege la propiedad privada, el emprendimiento individual, la inversión y la innovación, versus un sistema comunista impuesto a una población de 25 millones, donde el común denominador es la pobreza y el retroceso en todos los ámbitos de la vida.

En la economía y sociedad surcoreana la inversión individual y familiar en capital humano es clave para seguir progresando a pasos agigantados. Un verdadero milagro educativo que hemos detallado en nuestras columnas de agosto y setiembre del 2010 en esta misma sección.


Hace pocas semanas se difundieron imágenes del día en que se efectúa la prueba final de educación secundaria para admisión a las universidades de Corea del Sur. Un evento para las familias coreanas tan importante como la final de una olimpiada o campeonato mundial de fútbol. Todo el país se puso a disposición de estos cientos de miles de jóvenes que se habían preparado con ahínco para lograr un lugar en la competitiva y desarrollada sociedad surcoreana. A dicho estándar debemos llegar, y a ritmo “pali pali”, si queremos completar nuestro desarrollo en esta generación.

Artículo publicado en el Diario El Comercio el 9 de diciembre de 2015.

Pali Pali en Corea del Sur

“Pali Pali” es una expresión coreana que significa “¡apúrate…más rápido!” y representa muy bien el ritmo intenso y competitivo que se percibe en la fascinante Corea del Sur. El mes pasado viajé allá para participar en un panel auspiciado por el BID y el Fondo Coreano de Reducción de Pobreza. El objetivo fue evaluar programas de Maestría en Gestión Pública, ofrecidos por universidades coreanas de primer nivel, que beneficiarán a funcionarios públicos de la mayoría de países de América Latina y el Caribe. Es muy destacable el papel que cumple el BID en tender múltiples puentes entre esta estrella asiática y nuestra región.

Lo ocurrido en Corea del Sur en las últimas décadas califica plenamente como “milagro económico”. Su PBI per cápita anual en dólares constantes de 1990, pasó de 850 en los 50s (inferior al peruano de entonces) a 26 mil dólares hoy (cercano al promedio de países OCDE, más de cuatro veces el equivalente peruano nominal y tres veces en paridad de poder de compra). Es decir una tasa de crecimiento promedio anual por habitante de casi 6% durante cinco décadas.

Hoy Corea del Sur es la tercera economía de Asia (solo detrás de China y Japón). Sus  más de 50 millones de habitantes gozan prácticamente de todas las libertades democráticas y de desarrollo personal.  Una señal del progreso alcanzado es la creciente participación de marcas como Hyundai, KIA, LG y Samsung en nuestra vida diaria. Sin embargo, ¿será que este desarrollo fue solo hacia afuera, sin reflejarse internamente en un estándar de vida desarrollado? “Ver para creer” como dice el refrán.

En Seúl me he vuelto a topar con estas marcas, pero con un significativo plus que denota un nivel de vida más elevado: todos los taxis son Hyundai y KIA nuevos en sus versiones de alta gama “Sonata” y “K7-Óptima”.  Otro indicador de desarrollo comparativo: no encontré mendicidad significativa en las calles céntricas de la capital ni en días de semana ni durante el fin de semana.

La infraestructura de transporte público es impresionante: 18 líneas de metro con 645 estaciones que interconectan, cual malla casi perfecta, toda el área metropolitana de Seúl de manera subterránea. Más aún, otras 4 ciudades coreanas tienen también sistemas de metro. Y muchas líneas de trenes de alta velocidad y excelente servicio recorren todo el país sin ningún minuto de retraso.

Lejos de ser complacientes con lo alcanzado, los coreanos discuten permanentemente y ejecutan acciones para seguir mejorando. Por ejemplo, se quejan del acelerado envejecimiento poblacional, la baja productividad de sus servicios, y el insuficiente  crecimiento económico potencial, porque faltan reformas para producir ciudadanos más creativos y generar esos grandes inventos que dicen ¡no haber logrado todavía!

La lección más importante de Corea del Sur es que sí se puede aspirar a completar un proceso de desarrollo en un par de generaciones con las políticas y reformas adecuadas. La segunda lección, y este es el reto más importante, es que para hacerlo a dicha velocidad se debe tener un sentimiento nacional compartido de urgencia y persistencia: ¡debemos adoptar una cultura “pali pali”!  ¿Cómo se puede inculcar todo esto en un sistema educativo y una burocracia pública de calidad?... pues lo discutiremos en una próxima entrega. 

Artículo publicado en el Diario El Comercio el 11 de noviembre de 2015.

Cumbre de primer mundo

Durante la semana pasada, Lima fue exitosísima sede de la Asamblea Anual del FMI y Banco Mundial, realizado en América Latina después de 48 años. Haber sido elegidos como anfitriones para tan importante ocasión ha sido un reconocimiento explícito a los progresos logrados por la economía peruana en estos últimos 25 años.

Muchos asistentes internacionales regresaban al Perú después de décadas y quedaron absolutamente impresionados con los cambios registrados en nuestro país y capital. Los analistas mundiales han podido comprobar de manera vivencial la gran recuperación de nuestra economía y el potencial para continuar con su desarrollo.

Para los economistas y financieros, asumir la compleja logística de este tipo de cumbre equivale a organizar un Mundial de Fútbol o Juegos Olímpicos.  Cada tres años se elige una ciudad fuera de Washington que pueda disponer de infraestructura y condiciones de seguridad al nivel del primer mundo para albergar a los ministros de economía, finanzas y presidentes de bancos centrales de 188 países, y más de 12,000 participantes entre inversionistas, líderes empresariales, activistas del desarrollo, académicos, periodistas y hasta estrellas de cine. El consenso entre todos fue que el evento estuvo impecable.

En cuanto al panorama económico internacional, al principio de la semana se empezó con pronósticos un tanto nublados, en encuentros en la Universidad del Pacífico el lunes y martes. Sin embargo, conforme se discutía a profundidad con los actores directos de países desarrollados y emergentes durante la semana, la visión se clarificaba y, al cierre del evento el domingo, se terminó con un cielo parcialmente soleado: los tiempos son más retadores, acabado el superciclo de las materias primas, pero hay mayor certidumbre sobre el potencial de crecimiento sostenido del mundo emergente, la calidad de sus políticas y policymakers, y las reformas estructurales que necesitan retomarse.

La construcción en tiempo récord del Centro de Convenciones de Lima y la Torre del Banco de la Nación, junto con la perfecta organización del evento, nos brinda lecciones mayores: cuando tenemos ambiciones, metas y plazos claros como país, podemos acortar aceleradamente las brechas de infraestructura física, organización y capital humano, y competir con el mundo entero en la producción de toda clase de bienes y servicios.

Mientras me movilizaba a lo largo del denominado “Complejo Cultural de la Nación” (que incluye decenas de ambientes espectaculares para eventos de este tipo en el fabuloso Centro de Convenciones, la Torre del BN, el Museo de la Nación, el Gran Teatro Nacional y la Biblioteca Nacional), recordaba que hace una década atrás Lima también fue sede de un evento económico regional: la Asamblea Anual del BID.


Entonces solo se tenía el Museo de la Nación y hubo que acondicionar varios ambientes provisionales para realizar las reuniones plenarias. Hoy, y por décadas, podemos albergar grandes eventos nacionales e internacionales, compitiendo con otras capitales regionales y mundiales. Los siguientes pasos para completar el proceso serían construir un gran hotel en las cercanías, concesionar un selecto número de restaurantes, y realizar la obra tan necesaria de conexión por vía rápida de toda la Avenida Javier Prado hasta el Aeropuerto.

Artículo publicado en el Diario El Comercio el 14 de octubre de 2015.

martes, 22 de septiembre de 2015

El Método PHD

Ph.D. es la abreviatura del término latín original “Philosophiae Doctor” que significa Doctor en Filosofía. Es el más alto grado académico otorgado en ciencias exactas, sociales y humanidades en muchas de las mejores universidades de investigación del mundo.

Para obtener un Ph.D. se necesita, además de contar con los grados previos de bachillerato y maestría, demostrar un sobresaliente nivel y profundidad de conocimiento en la disciplina, y desarrollar y defender una tesis doctoral de investigación original que contribuya a expandir el stock de conocimiento en la materia.

En esta ocasión, adaptaré dicho acrónimo a otro fin relacionado al ámbito superior. PHD encapsulará tres elementos clave a tener en cuenta al tomar decisiones sobre educación superior que deben enfrentar nuestros jóvenes.

En nuestra columna anterior sobre observatorios laborales, finalizábamos indicando que por más que fuera útil un portal como “Ponte en Carrera” para guiar decisiones de educación superior, no debía ser el único elemento a considerar. Con el método PHD proponemos ponderar tres dimensiones importantes: P de Pasión, H de Habilidades y D de Demanda.

Con la P de Pasión nos referimos al gusto y motivación que se pueda tener por una carrera y actividad profesional que acompañará al individuo cerca de cinco décadas. ¿Te imaginas diseñando o construyendo casas y edificios, o diagnosticando enfermedades y operando para salvar vidas, o analizando muchos números e información dispersa para manejar la economía de una empresa o país toda una vida? 

Con la H de Habilidades incidimos en el hecho de que no basta la Pasión por la futura actividad, sino que para el éxito y realización profesional, se necesitan competencias académicas y no académicas específicas para cada carrera. ¿Tienes facilidad para los números y análisis matemático, o te gusta más leer toda clase de libros y escribir tus ideas sobre el papel? ¿Eres extrovertido y con gran facilidad de palabra o introvertido y más hábil en el trabajo analítico independiente?

Con la D de Demanda nos referimos a tomar muy en cuenta lo que demanda actualmente el mercado laboral y lo que se proyecta demandará en el futuro. Esto es fundamental para ser suficientemente realista y no terminar estudiando una carrera y en una institución con poca proyección y difícil inserción laboral.

Es precisamente en este tercer aspecto la contribución de “Ponte en Carrera”. Gracias al portal, se han revelado diversos casos de éxito laboral, pero también muchos escenarios de bajos ingresos e insuficiente empleabilidad de egresados de una gran cantidad de carreras e instituciones universitarias y técnicas del país. Asimismo, el portal tiene información y videos amigables en torno a las condiciones de P y H que se necesitan en carreras específicas.
Ahora toca a las autoridades realizar campañas masivas de difusión entre escuelas públicas y privadas para el uso efectivo de esta herramienta en momentos que los escolares de cuarto y quinto de secundaria están a punto de decidir su futuro profesional.

Y si realmente tienes mucha Pasión, Habilidad y percibes Demanda por la creación de conocimiento en una disciplina específica, ¡ojalá el país te pueda brindar la oportunidad de desarrollar todo tu potencial hasta alcanzar un Doctorado Ph.D. para beneficio tuyo, de tu familia y del Perú!

Publicado en el diario El Comercio el 16 de septiembre del 2015.

lunes, 31 de agosto de 2015

Ponte en Carrera, el observatorio que tardó 10 años en crearse

El economista Gustavo Yamada, quien propuso la creación de este observatorio laboral, cuenta lo que vendrá para este año

Por casi una década, Gustavo Yamada, decano de la Facultad de Economía de la UP,  insistíó a través de columnas periodísticas y en reuniones empresariales del más alto nivel, tipo CADE, la creación de un observatorio laboral para que los jóvenes peruanos puedan elegir de manera correcta la carrera que estudiarían. La principal respuesta que le daban desde todos los sectores era: no hay presupuesto.
Yamada, quien ha investigado en extenso el tema de los retornos económicos por haber estudiado una carrera en el Perú, era un convencido que muchos peruanos tomaban una pésima decisión por no contar con las herramientas necesarias.

Clic aquí para ver el vídeo de la entrevista

"Hay jóvenes que invirtieron mucho dinero en sus estudios y al egresar no lo recuperaron porque los sueldos que obtenian eran bajos", indica.

Datos claves: dos de cada tres egresados profesionales se arrepienten de la carrera estudiada y de dónde la han estudiado. Y cerca de la mitad de empresarios manifiesta dificultades para encontrar personal adecuado.

EL SURGIMIENTO

Fue en el CADE 2013 que la propuesta de Yamada fue acogida por el IPAE, que con ayuda del Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Educación empezó a trabajar en la propuesta.

"No ha sido fácil sacar el portal porque involucraba poner en comunion de intereses a dos ministerios, la Sunat y el sector privado, pero felizmente se ha generado esta alianza".

Así, en julio pasado se lanzó el portal "Ponte en Carrera" de manera oficial, con una inversión de US$100 mil. El éxito fue total: los medios de comunicación le dieron gran cobertura a los datos obtenidos, los jóvenes se volcaron a las redes sociales y descubrieron que la profesión de geólogo era de una de las más remuneradas del mercado y las universidades (claro, las mejor ubicadas) difundieron los resultados con algarabía.

Lo preocupante, insiste Yamada, ha sido que no se le está dando importancia a aquellas carreras e instituciones que presentan los menores índices de empleabilidad y ocasionan sueldos bajos, tipo educación o técnico en farmacia.

"Si los jóvenes se dan cuenta que hay carreras que no son atractivas e instituciones que tampoco lo son, podrán tomar una mejor decisión".

LO QUE VIENE

El economista de la Universidad del Pacífico dice que "Ponte en Carrera" está en la mitad del camino recorrido. Se cuenta con el 70% de información de las empresas privadas y se espera que antes de fin de año se sume la data de las empresas del sector público.

Otra gran tarea será la campaña de difusión del portal en colegios públicos y privados de todo el país. "El principal usuario de 'Ponte en Carrera' tiene que ser el joven que está pensando en que hará los próximos 50 años de su vida , que estudiará y dónde lo hará. Por eso hay que ir a las escuelas".

Yamada suelta una pregunta: ¿qué hubiese pasado si hace 10 años se habría lanzado el portal? Y luego piensa en voz alta: "¡cuántos jóvenes peruanos podrían haber tomado una mejor decisión!". No lo dice, pero lo cierto es que quizá decenas, cientos o miles.

El valor de un observatorio

El lanzamiento del Observatorio Educativo Laboral “Ponte en Carrera” (pontenecarrera.pe) el mes pasado tuvo una amplia cobertura en los medios de comunicación escrita y radial del país. Ha sido un hito para esta fructífera alianza público-privada entre los Ministerios de Educación y Trabajo e IPAE. Asimismo, los comentarios positivos de parte de importantes columnistas como Mónica Delta, Franco Giuffra, Eduardo Morón y Raúl Vargas han contribuido a darle mayor difusión y credibilidad a la iniciativa.

En términos operativos, el portal está funcionando muy bien en tiempo real. Los resultados que más se han resaltado son los primeros puestos en remuneración promedio en el sector privado a egresados de Geología e Ingenierías, y los últimos puestos en el caso de Educación. Se trata de estadísticas confiables pues provienen de verdaderos censos de planillas de empresas privadas formales que cuentan con alrededor de 500 mil casos individuales acumulados.

También ha concitado la atención mediática los ingresos más altos desagregados a nivel de carreras e instituciones. El hecho de que el Economista de la Universidad del Pacífico sea el mejor remunerado en el mercado laboral nos llena de gran satisfacción. En segundo lugar aparece el Ingeniero Mecánico-Eléctrico de la Universidad de Piura. El tercer y cuarto puesto lo ocupan los Ingenieros Empresariales y Administradores de la Pacífico. Y completan el quinto lugar los Ingenieros Geólogos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Sin embargo, un valor agregado importante del observatorio es revelar los casos de bajas remuneraciones y reducida empleabilidad para que los jóvenes puedan tomar mejores decisiones de inversión educativa superior de largo plazo. Por lo que consideramos que esta mirada a la parte inferior de la tabla no ha generado suficiente prensa todavía.

A partir de este tipo de información y supuestos realistas, se pueden revelar miles de casos de recientes egresados con tasas de retorno negativas bajo un análisis financiero y económico. De hecho, simulaciones realizadas sobre decisiones que posiblemente no ocurrirían al conocerse de antemano dichos retornos mediocres evidencian un enorme beneficio neto de este tipo de herramienta para la sociedad.

Se ha invertido una suma total inferior a los cien mil dólares en desarrollar el portal, mientras que su beneficio social, en el cálculo más conservador, sería centenares de veces mayor. Para materializar todo este potencial se tiene previsto hacer campañas masivas de difusión y tutorías en escuelas secundarias públicas y privadas. Una segunda etapa del observatorio, a completarse a más tardar a fines de este año, tendrá también estadísticos detallados de empleabilidad relativa por carrera e institución.

Al fondo del ranking de ingresos, aparecen también muchos casos de datos no disponibles. Esta aparente falta de información es en realidad muy informativa: genera por lo menos dudas sobre la empleabilidad en el sector privado formal de egresados de muchas de estas instituciones y carreras en el país.

Un observatorio como “Ponte en Carrera” es un elemento central que faltaba para acompañar la toma de decisiones de los jóvenes y mejorar el funcionamiento del mercado de educación superior.  No obstante, no es el único. Por ello, en una próxima entrega desarrollaremos el método PHD de elección de carrera.

Publicado en el diario El Comercio el 19 de agosto del 2015.

BETA educativa laboral

Beta es la segunda letra del alfabeto griego, importante innovación (fue el primer conjunto ordenado y completo de letras en la historia) de la nación que hoy sufre una de sus peores crisis, debido al desastroso manejo económico en las últimas décadas.

Beta se utiliza universalmente como símbolo en diferentes disciplinas como la estadística, economía y finanzas. Suele representar el coeficiente de una regresión que mide la influencia de una variable sobre otra (por ejemplo, el efecto del nivel de ingreso disponible sobre las cantidades de consumo agregado o de productos específicos). En el campo financiero, Beta mide la volatilidad del precio de acciones específicas en relación a la variabilidad del valor promedio de todas las acciones.

En esta columna, proponemos utilizar la letra BETA en el campo educativo laboral: como un acrónimo de la Brecha entre la Educación y Trabajo Actual, sobretodo a nivel  profesional y técnico. Esta situación puede haber existido desde hace mucho en nuestro país, pues las universidades e institutos no siempre se conectan con las empresas y organizaciones para captar sus demandas de personal y adecuar sus contenidos formativos. Sin embargo, la brecha parece haberse agudizado en los últimos tiempos.

Algunas razones detrás: las necesidades de las empresas y organizaciones están cambiando mucho más rápido en estos tiempos, donde la única constante es el cambio acelerado, mientras que las ofertas de educación superior resultan ser en muchos casos inerciales y estar cada vez más rezagadas. Por otro lado, la cantidad de instituciones y universidades ha crecido enormemente, pero con alta heterogeneidad en calidad y pertinencia, incrementando la posibilidad de brechas a nivel individual y agregado.

En un reciente estudio publicado en el portal de “IZA World of Labor” (bit.do/IZA-Yamada), analizamos de manera comparativa la prevalencia de este fenómeno a nivel mundial. Encontramos similitudes en la dirección del boom, pero diferencias en cuanto a resultados y la forma cómo las políticas públicas atienden las asimetrías de información y el aseguramiento de la calidad, con el fin de amenguar el subempleo y la sobreeducación profesional.

En este sentido, finalmente en el Perú se ha empezado a hacer realidad un sistema de información educativa laboral que coadyuve a reducir esta BETA para beneficio de los jóvenes y todo el país. Ayer martes 21 se lanzó la primera etapa del observatorio “Ponte en Carrera.pe”, iniciativa conjunta del Ministerio de Educación, Ministerio de Trabajo e IPAE, que permite por primera vez conocer de manera fidedigna las remuneraciones promedio por carrera e institución de egreso en el país.

Así, los jóvenes pueden informarse de que las especialidades mejor pagadas en el Perú tienen que ver con su rica dotación de recursos naturales y la aplicación de tecnologías para aprovecharlas: las carreras de Geología y diversas Ingenierías. Por otro lado, resulta contradictorio aún que la Educación esté a la cola de las remuneraciones en un país que necesita a gritos mejorar la calidad de su capital humano, pagando mejor a sus formadores tanto en el sector público como privado. Consideramos que, mientras más se difunda este riquísimo portal entre los jóvenes, padres de familia, universidades, institutos y empresas, mayor será su impacto para reducir la BETA. ¡A ponernos en carrera!

Publicado en el diario El Comercio el 22 de julio del 2015.